LA FUERZA DEL PENSAMIENTO POSITIVO

  • por
pensamiento positivo

¿Percibimos en nuestra actividad diaria el poder y la insistencia de nuestro diálogo interno?

Pasamos nuestros días sumidos en los mismos patrones de pensamiento y elegimos sentir culpabilidad, frustración, enfado, angustia, desesperación…guiados por un falso auto concepto.

¿Podríamos entrenar a nuestra mente para cambiar ese hábito y que eligiese un camino de pensamiento más positivo?

Podríamos tomar la iniciativa de empezar el día teniendo y eligiendo pensamientos agradables y constructivos acerca de nosotros mismos y de nuestro entorno.

De esta manera, exploraremos una vía nueva que nos conducirá por caminos diferentes a una existencia más feliz y tendremos la sensación de que tras nuestros esfuerzos obtenemos resultados diferentes de los que obtenemos cada día sumidos en los mismos patrones de pensamiento y por ende de conducta.

Está claro. Si hacemos siempre lo mismo, de la misma manera, no lograremos cambiar y hacer realidad la meta de ser más felices y liberados.

Para ello, debemos practicar ejercicios de quietud mental, con el fin de acallar nuestro ruido interior y los pensamientos que nos dañan y nos hacen percibir la realidad insatisfactoriamente.

Miles de pensamientos brotarán en nuestra mente ¿Porqué escuchar solo los negativos?

Ya que no es tan fácil deshacerse de ellos, al principio, podemos tomar la opción de AFRONTARLOS.

Miremos de frente esos pensamientos para hacernos más conscientes de lo que nos perturba. ¿A qué tenemos miedo? ¿Quién nos sobrecoge o altera?

Con ello en la mente, hagamos una visualización y llenemos esas imágenes de luz cálida y brillante hasta que sintamos paz frente a ellos.

Siéntate en un lugar tranquilo y respira profundamente.

Localiza en tu mente qué eventos te provocan alguna reacción negativa y ponte manos a la obra.

Empieza tu visualización. Frente a él, lo estás mirando directamente. Afrontándolo.

Llena tu visualización de luz hasta que se disipe. Como si estuvieses inundándolo con un resplandor muy potente.

En nuestra vida, somos responsables de lo que percibimos, aunque no siempre seamos conscientes de ello.

Tenemos que trabajar para hacernos conscientes de que es nuestra elección cómo sentirnos, cómo reaccionamos frente a los eventos.

Antes de contestar, intervenir o reaccionar ante alguien en una conversación o en una reunión debemos preguntarnos cómo afectará al contexto lo que vamos a expresar o a hacer.

De Helen TheStone para Susana Echevarría.

Fotografía original de Luisella Planeta Leoni en Pixabay

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